El noviazgo
El amor no se improvisa, requiere de una madurez para unir las vidas de las personas. El noviazgo en la adolescencia es una etapa muy soñada de cada chica o chico, el compartir el tiempo con una persona a la que se le quiere y a la cual se le tiene afecto.
Muchos jóvenes sueñan el estar con la persona de sus sueños hasta que de un momento a otro llega el momento de la declaración “¿quieres ser mi novia(o)?
Después de una respuesta inesperada, consejos de las amistades mal correspondidos, las expresiones no adecuadas y un hasta pronto de despedida.
Esas respuestas se convierten en juegos de estrategia o un juego sentimental que deberían de ser tomadas como reflexiones para cada ser humano.
Cuando no hay una reflexión sobre el noviazgo en compromiso matrimonial, es cuando empiezan a existir los divorcios, muchos de ellos no llegan ni a lo 5 años de casados.
En el noviazgo hay tantas influencias positivas tanto como negativas, y contribuye a su integración de las relaciones conyugales.
Todos los humanos tienen una manera de ser, pensar y tener una vida en común y sobre todo la atracción como pareja para formar un matrimonio.
Los adolescentes la mayoría del tiempo piensan en “encontrar a su otra mitad” lo que no saben es que hasta que lleguen al punto de la madurez tal vez podrán encontrar a su “alma gemela”
Tanto así a la unión de un par de adolescentes no se le puede llamar noviazgo pues el noviazgo se define por una relación madura sobre el matrimonio; a los adolescentes solo se les podría llamar una simple relación amistosa.
Los seres humanos son libres para ofrecer su amor pero al ofrecerlo tienen que estar dispuestos a ser leales, respetuoso y ahora si se podría dar una relación amorosa y compartir su vida en el matrimonio.
martes, 25 de mayo de 2010
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